Licenciada en medicina y cirugía por la Universidad de Navarra, la doctora Marian Rojas-Estapé ejerce como psiquiatra en el Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas. De familia dedicada por completo a la psicología, Marian quiso investigar hasta dónde llega la unión entre la mente y el cuerpo. ¿Cómo podemos ayudar a las personas a mejorar sus problemas de salud a través de la mente? Estas son algunas claves que ha compartido durante su masterclass sobre motivación, impartida en el Curso Universitario de Comunicación con el Paciente Pediátrico:

Gestionando el mundo emocional, somos capaces de generar salud para nosotros mismos y nuestros pacientes. La felicidad es el sentido que cada persona le da a su propia vida, no hay reglas escritas. Hemos sustituido el sentido por sensaciones, pero estas pueden llegar a ser destructivas si acaban tapando el verdadero propósito de la vida.

La soledad llena el mundo de hoy en día, un mundo que debería ser el más conectado de la historia. La felicidad, al margen del sentido, está reñida con saber conectar con el momento presente, dejando atrás el pasado dañino y mirando con optimismo pero sin ansiedad el futuro. La mejor forma de actuar es el hoy. La felicidad no es lo que nos pasa, sino el modo en el que interpretamos lo que nos pasa.

Uno de los hándicaps de nuestra era es la falta de atención, hemos sustituido todo por una pantalla. Nuestra corteza cerebral está constantemente distraída, necesitamos poner medidas para contrarrestar. Hemos dejado de ser la prioridad para los demás.

Cuando la mente se apodera de nosotros, y la generación de cortisol es habitual por nuestro nivel de estrés, se acaba volviendo tóxico. No estamos diseñados para vivir en modo alerta. El perfeccionista es el eterno insatisfecho, nada está a la altura que ellos quieren. Para aquellas personas que no tienen objetivos a corto plazo, consideran que todo lo demás es perder el tiempo.

En resumen, hay que educar nuestra inteligencia emocional. Lograr ser empáticos y entender las situaciones de los demás. Hay que asimilar los impulsos propios, trabajando en la interpretación de la realidad. Superar el pasado, ilusionarse con el futuro y dejarse ayudar, amén de una actitud proactiva. Necesitamos entendernos, ya que esto será clave en las personas que nos rodean.

Organizamos el Curso Online de Comunicación con el Paciente Pediátrico, un plan de estudios pionero junto a la Universidad Internacional de Valencia.