En estos tiempos tan tecnológicos y cambiantes en lo global del mundo que nos rodea, la educación también se ha visto obligada a renovarse de arriba a abajo. Por ello, todas las aportaciones que se hagan, en forma de estudio o propuestas, aportan valor. En esa línea, ha visto la luz Marcos de Referencia: Aprender y educar en la era digital, la investigación que ha promovido Fundación ProFuturo, el programa digital de Fundación Telefónica y Fundación “la Caixa” y en la cual ha participado el experto en educación Fernando Trujillo.

Voz autorizada y profesional educativo siempre abierto a debatir cualquier aspecto de la enseñanza, hemos tenido la oportunidad de charlar con él para debatir en profundidad todos los cambios y novedades que han presentado en este estudio. Dividida en dos partes, esta parte de la entrevista tratará todo lo referente al Marco Global de la Competencia Educadora.

-¿En qué situaciones se puede aplicar este marco?

Partimos de una visión expandida de la educación, la cual tiene lugar tanto en contextos formales como no formales, tanto en la presencialidad como en los espacios virtuales, entre iguales, con agentes externos o con docentes, en contextos comunitarios o de manera individual. Hemos intentado no perder de referencia en el diseño del Marco Global de la Competencia Educadora que la educación hoy puede desarrollarse en muy diferentes contextos y de muchas maneras diferentes.

-¿Qué se busca conseguir con la propuesta de desarrollar este marco?

En primer lugar, revisar en profundidad, tomando como telón de fondo los grandes marcos internacionales de referencia, qué significa hoy educar, en el sentido expandido que comentábamos anteriormente. En segundo lugar, contrastar y vincular esta definición de competencia educadora con el análisis de la competencia para aprender que ofrecemos en el Marco Global de la Competencia para Aprender en la Era Digital. En tercer lugar, deseamos ofrecer un documento que permita el debate en torno a la competencia educadora en el siglo XXI y el diseño de programas de desarrollo profesional y formación del profesorado ajustados a ese debate y a una definición renovada de la competencia.

-¿Cuál de las tres identidades le parece clave para la construcción del marco global de la competencia educadora en la era digital?

En realidad una de las claves del Marco es que propone una imagen integral de la educadora o el educador en su contexto. Es decir, hemos querido tener siempre presente que los educadores son ciudadanas y ciudadanos de pleno derecho y con un fuerte papel de líderes en sus comunidades, al mismo tiempo que son también agentes educativos y miembros de redes personales y profesionales con las cuales conectan de diversas maneras con otros ciudadanos o con otros educadores. Así pues, esta visión integral - ciudadana, docente y conectada - enriquece la competencia educadora y permite abordar los retos del aprendizaje y la educación en el siglo XXI de manera más eficaz y satisfactoria.

-¿Qué peso especifico tienes los roles en el desarrollo o profundidad de las diferentes identidades que se desprenden del marco?

Cualquier formador o cualquier docente hoy podría explicar la enorme diversidad de roles que desarrolla en su labor cotidiana; por esta razón, en el Marco Global de la Competencia Educadora hemos intentando reflejar de la manera más realista posible la complejidad de la labor educadora en este momento de la historia. Además, la concreción de la competencia educadora en identidades, roles, funciones y prácticas permite el diseño de programas de desarrollo profesional o formación permanente del profesorado tanto de manera global como en relación con aspectos concretos de la práctica educativa.

-¿Es flexible este marco a la hora de aplicarlo a distintos contextos sociales y nacionales?

En todo momento hemos tenido muy clara y muy presente la misión de la Fundación ProFuturo, que es quien promueve el diseño de este marco. La Fundación ProFuturo desarrolla su actividad en más de treinta países diferentes y en contextos sociales y educativos de lo más variado. En este sentido, el espíritu de la Fundación ProFuturo ha jugado a favor de que diseñáramos un marco muy flexible que se puede aplicar, como comentábamos anteriormente, a distintos contextos sociales y nacionales, como también a situaciones educativas formales o no formales.

-¿Cómo de necesario se antojaba la elaboración de este marco de referencia?

No cabe duda de que la educación está en un momento de intensa transformación como consecuencia de los cambios que vivimos en nuestra sociedad. Educar es una de las actividades fundamentales en este momento, cuando la necesidad de aprender se extiende a lo largo de toda la vida. Era necesario reflexionar acerca de qué significa educar en este nuevo contexto e intentar, a partir de esta reflexión, promover cambios positivos en la labor educadora. El Marco Global de la Competencia Educadora en la Era Digital pretende responder a estos cambios, complejos y dinámicos, con una visión integral, también compleja, de la competencia educadora.