Arranca el Curso Universitario de Comunicación con el Paciente Pediátrico, organizado por la Universidad Internacional de Valencia - VIU y la Fundación ATRESMEDIA, dirigido a médicos, enfermeros y otros profesionales sanitarios.

Tal y como señala la doctora Amparo Suay, directora de este curso, se contemplan cuatro bloques temáticos: habilidades sociales, registros del lenguaje, herramientas de la comunicación y comunicación de crisis y del centro hospitalario, de los cuales os iremos acercando a lo largo de las próximas semanas, sus claves y relevancia para los profesionales sanitarios del ámbito pediátrico, a través de diferentes artículos.

El primer bloque del curso se centra en la importancia de las habilidades sociales, abordándose la evolución del modelo de paciente en relación con los profesionales y los servicios sanitarios; el autocuidado emocional y la gestión de la autoprotección en los profesionales sanitarios, así como las claves de la comunicación entre profesional y paciente, entre otros aspectos fundamentales.

En este contexto, y especialmente teniendo en cuenta las circunstancias en las que nos encontramos por la crisis sanitaria generada por la Covid-19, adquiere una especial relevancia el concepto de inteligencia emocional, entendiendo por el mismo la capacidad para reconocer, aceptar y regular las propias emociones; así como para reaccionar de forma constructiva ante las emociones de los demás.

De acuerdo con la evidencia científica, la inteligencia emocional establece aptitudes emocionales que pueden clasificarse en dos grandes grupos: aptitud personal y aptitud social. Entre las aptitudes personales, se encuentran el conocimiento de uno mismo como persona, la capacidad del propio control y la motivación y, por otra parte, entre las aptitudes sociales, destacan la empatía y la habilidad para relacionarse con los demás (Sanz et al., 2007), como veremos en este primer módulo.

Tal y como señala la Dra. Mª Dolores Navarro, directora del Área de Participación y Capacitación de Pacientes y Familias en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, que es una de las docentes de este primer módulo del curso, tradicionalmente, la formación de los profesionales sanitarios se ha basado en la adquisición de competencias, habilidades y aptitudes encaminadas a la solución del problema de salud, en su vertiente clínica y científica y muy poco en su preparación emocional.

No obstante, con el paso del tiempo, se ha visto la necesidad y el valor de aprender a gestionar los sentimientos y emociones relacionados con el desempeño profesional, así como de entender y controlar los estados de ánimo por los que atraviesan los pacientes y sus familiares, empatizando con sus emociones y contando con su participación para poder abordar todo ello de la mejor forma desde el ámbito profesional.

Por poner un ejemplo, a través de la valoración de la situación anímica y emocional de un niño/a en el momento previo a su hospitalización, facilitando mediante una comunicación adecuada la expresión de sus miedos o preocupaciones y ofreciéndole confianza; así como información de forma positiva; mostrándose cercano y empático, o bien dándole respuestas concretas y sencillas a las preguntas que el menor pueda plantear sobre todos los interrogantes que le ofrece esta situación.

En estas circunstancias, la comunicación no verbal por parte de los profesionales sanitarios del ámbito pediátrico adquiere también gran importancia, en lo que respecta al tono de la voz, el contacto visual, los gestos o la postura, y en relación a una actitud receptiva y colaborativa con el menor en este proceso. Todo ello influye en el aspecto emocional de la interacción que se produce entre profesional y paciente pediátrico, tal y como se aborda en este primer módulo.

Asimismo, la formación y el aprendizaje en técnicas de autocontrol, asertividad, relajación y autoconocimiento son claves para abordar el estrés que algunas situaciones pueden producir en los profesionales sanitarios, en su propio autocuidado emocional, esencial para adquirir una vivencia saludable de sus emociones y para atender sus propias necesidades. Por ello, en este primer módulo tiene una importancia fundamental la psicología como disciplina científica en su ámbito de conocimiento, por todo lo que aporta a la comunicación.

En este sentido, el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid ha colaborado en la grabación de cinco entrevistas que se enmarcan en este primer módulo, a través de la psicóloga colegiada María del Mar González, cuyo objetivo es poner de relieve la importancia de una comunicación adecuada en la canalización emocional, por ejemplo en el momento de dar una mala noticia, ofreciendo a los menores información adaptada a sus conocimientos y cercana, de un modo afectivo, empatizando siempre con sus emociones. Las entrevistas muestran de una forma didáctica la visión de un niño trasplantado, de un adolescente con cáncer, así como la madre de un niño con cáncer, de un médico y una enfermera.

Sin duda, la crisis sanitaria de la Covid-19 ha puesto todavía más de relieve la necesidad de formación en este ámbito en los profesionales sanitarios del ámbito pediátrico, dado el gran impacto emocional que está teniendo el trabajo que se está desarrollando durante la pandemia, en el ámbito sanitario en general. De ahí la importancia de contar con profesionales debidamente formados en este curso online, ante el estrés producido por la profesión, para aumentar su resiliencia ante las situaciones difíciles que la propia situación laboral pueda provocar.